Una Rara Canción
Arquitectos que sueñan
con ruidos tristes,
con flores que se comen
para desayunar.
Me llevo unas cuantas hojas llenas,
un ojo todavía con pintura negra,
un calentón de una noche entera
y un desayuno con algo de fresa.
Pero me falta algo,
que no sé cómo llamarlo.
Demiurgo de sueños.
Imaginaba una noche sin dormir
Por que ya estaba soñando
en que mañana amanezca
y vernos desayunando.
El ojo sigue negro
por intentar verte en el espejo,
por urdimbres de flores,
que crecen en la noche.
Una nueva canción
que se la escuche a un león.
De lo rebelde del corazón,
de lo inmaduro que soy.
Y unas cuantas hojas
de letras que se escriben solas
historias que te da la vida
que se cuentan ellas mismas.
Y con un par de cigarros
imaginaba otra noche sin dormir.
Por que ya estaba soñando
en que mañana amanezca
y vernos desayunando.
Siempre podrás contar
que te convertiste en un león,
que sabias escribir,
para comerte a un soñador,
y quitarle las ganas de dormir.
Por que ya estaba soñando,
mientras escribía olvidando.
R.










